Caracterización económica actual de la hotelería española (1) Crecimiento hotelero en los últimos nueve años

Manuel Figuerola Palomo

En la actualidad no genera duda, la necesidad de estudiar-con rigor estadístico- la evolución y circunstancias, que han proyectado al sector la caracterización económica actual de la hotelería española. Sin duda, las diversas circunstancias que sobre el sector hotelero se proyectan, exigen con relación al alojamiento turístico, un estudio en profundidad (en especial sobre el hotelero). Un análisis, que evite dudas sobre los procesos evolutivos y sobre las circunstancias que influyeron  al respecto. En especial, sobre el sector de los hoteles y en concreto del alojamiento en general. Sectores que consideramos  determinantes para la valoración y desarrollo turístico. Por lo que urge realizar un cierto análisis, que se desarrolle sobre los diferentes elementos, que caracterizaron al sector de la hotelería española. Caracterizado y definido por un conjunto  de influencias.

En ese sentido, se hace conveniente un análisis sobre las diferentes razones y condiciones, que determinaron en el tiempo, los procesos de cambio y variación del consumo en la hotelería española. En especial, lo que ha evolucionado durante la última década. Cuya evolución cuantitativa, se condiciona por tres líneas concretas de factores analíticos de los factores o análisis. Con relación a los perfiles de la demanda y de las características que condicionan el trabajo.

  • Primero por medio de la interpretación del historial de la expansión cuantitativa. Medida por el número de estancias mensuales durante los últimos nueve años. Evaluando el número de unidades ocupadas por factor mensual
  • En segundo lugar, por la tendencia de su evolución, según la evolución temporal
  • Y en el tercer momento, por el origen geográfico de la tipología de los viajeros nacionales o extranjeros recibidos en los hoteles

La primera variable que habrá de perfeccionarse se referirá a la estructura de elementos que definen el uso y el registro temporal. Siempre, según los niveles del consumo hostelero. Considerando doce meses para cada año. Observándose, como referencia a dicho valor, dos elementos determinantes. Primero, en cuanto a la estacionalidad y mensualidad de las llegadas de clientes a los distintos lugares y destinos del alojamiento. Y después, por la característica o densidad puntual en el verano. Destacando la profunda crisis de los años 2020 y 2021.

Puede observarse en el cuadro de estacionalidad mensual, el desarrollo temporal, durante los doce meses del año. Percibiéndose la evolución de la demanda. Mostrándose de modo temporal el comportamiento en el tiempo de la llegada de los turistas. Agudizándose, especialmente, las llegadas durante los meses del estío.

Para el segundo perfil de la distribución temporal, se perfila en valores sucesivos nueve periodos en diferentes períodos anuales. En dicho proceso puede observarse una tendencia de comportamiento anual creciente, hasta el año 2019. Homogénea durante los primeros seis años. Con fuerte reducción durante los años 2020 y 2021, muy afectada por la influencia de la pandemia.

Es evidente el mantenimiento de la tendencia anual, creciente hasta el año 2019. Momento en el cual se llega a alcanzar el mayor crecimiento, con el uso de 223,5 millones de estancias. Habiéndose alcanzado en el año 2019 el momento de mayor expansión de la demanda. Previo al momento de recuperación del sector de las llegadas, después de un trienio de descenso de las estancias en la hotelería española. Llegando incluso en el año 2020 a reducirse hasta solo 41 millones de estancias hoteleras.

El gráfico que se acompaña seguidamente, con relación a la evolución acumulada del número de viajeros, se muestra un comportamiento de la demanda que mantiene un proceso regular acumulado de la demanda, hasta el año 2019. Momento previo a la aparición de la crisis. Con decadencia posterior durante tres años continuos.

Intensidad de la llegada por origen de la demanda de viajeros

Un dato de importante interés es el que se refiere al proceso evolutivo por origen, que ha de cuantificar la estructura que corresponde a cada flujo de las llegadas de viajeros. Siempre en el marco de los establecimientos hoteleros. Estructura que puede simbolizarse según origen nacional de los visitantes o alternativamente llegados desde el exterior.

En el cuadro anterior se percibe una dimensión de la demanda exterior, prácticamente igual a dos tercios del total de los alojamientos hoteleros. A excepción de los datos de los años 2020 y 2021 que se proyectan identificados por la depresión. Ambos momentos fuertemente afectados por la crisis de la pandemia. En el cuadro se describe para los nueve años del análisis que, durante el período del análisis, a excepción de los años de la crisis, el valor de la demanda que corresponde a los flujos normales en cuanto a la tendencia es igual al doble de los ciclos externos. En comparación con los valores de los ciclos correspondientes a la demanda interna.

En conjunto, sobre el valor total, en el primer año del análisis realizado (2014) la demanda externa sobre el total significó el 64,9 por ciento del total. Y en el año 2022, se aprecia, que el flujo de extranjeros repercutido sobre el global es igual al 63,0 %.

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