Hostelería de Cantabria ha realizado un año más la habitual revisión del año junto a Ángel Cuevas, presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC), Jose Luis Yzuel, presidente de la Hostelería de España y, Ramón Estalella, Secretario General de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT).

En ella, se han examinado las medidas tomadas por el gobierno y las fuertes consecuencias sufridas por los locales de hostelería y ocio, tanto en el ámbito regional como en el nacional. En este singular año por la pandemia de la COVID-19 son muchos los negocios que se han visto afectados y modificados en repetidas ocasiones. Ángel Cuevas ha declarado que respecto al final del verano y al principio de septiembre, ha sido positivo y se ha podido “reanimar la actividad” de algunos locales después de meses en pausa.

 

Por otro lado, Cuevas ha subrayado que no todo ha sido tan sencillo, de hecho, “el negocio que mejor ha trabajado facturó un 25% menos que el pasado 2019, cifras dolorosas para un sector que sigue muy afectado”. El ocio nocturno continúa siendo el más damnificado contando con unas pérdidas que rondan su totalidad (100%), sin grandes ayudas para poder impulsarlo y con muchos interrogantes al respecto. De cara al futuro, el presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria (AEHC) se siente optimista, manifestando que “se avecinan tiempos con una recuperación paulatina en la que se logrará una nueva normalidad”.

El presidente de Hostelería de España, Jose Luis Yzuel ha querido destacar las “grandes diferencias” en cuanto a restricciones, tomadas en las distintas comunidades, con mismo resultado sanitario. “Arruinar la hostelería no ha servido de nada”, ha continuado, pero hay que “intentar” recuperar el tiempo perdido y ha apostado por potenciar la movilidad internacional ya que “somos un país recomendable que aporta felicidad”.

Finalmente el secretario general de CEHAT, Ramón Estalella ha incidido en que la problemática del sector “no es la oferta sino la demanda” debido a la crisis de confianza provocada por la Covid-19. Para Estalella hay tres factores claves para la recuperación del sector; que la deuda a corto plazo pase a ser a medio o largo plazo, que se luche contra la ilegalidad, tanto en temas como la permisividad con el botellón como en la persecución de las viviendas ilegales de uso turístico y por último, que las administraciones minimicen el número de normativas para el sector en cuanto a ruidos, etc.. puesto que cada vez se hacen más difíciles de cumplir.