El sector del ocio nocturno exige seguridad jurídica, científica y económica tras el 9 de mayo, para sacar del ostracismo a las 11.567 empresas que han sobrevivido al toque de queda

El sector del ocio nocturno afronta con “moderado optimismo” el levantamiento del Estado de Alarma que el Gobierno tiene previsto terminar el próximo 9 de mayo, ya que las actuales medidas de restricción como el toque de queda o los cierres perimetrales quedarían anuladas. De hecho, para la patronal España de Noche ( Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos), el fin del Estado de Alarma debe ser un punto de inflexión para la recuperación y nueva normalidad de los 11.567 locales de ocio que han sobrevivido al toque de queda y que llevan 13 meses condenados al ostracismo con su actividad suspendida por imperativo legal.

En este sentido, desde la organización nacional exigen al Gobierno central una desescalada y apertura ordenada y planificada para el sector y que no “vuelva a caer en los errores del pasado”. Unos errores, aseguran, que han abocado al cierre a un total de 4.933 locales de ocio en todo el país; es decir, el 29’8% de los 16.500 que existían en marzo de 2020 con decretos de restricciones de actividad y sin ayudas económicas acordes al sacrificio que han tenido que hacer las empresas del sector. Esto pasa, señalan desde la federación, porque el actual ejecutivo de coalición apruebe un PLAN DE CHOQUE que dé seguridad jurídica, económica y sanitaria para la recuperación de la actividad de las empresas de ocio nocturno

ESPAÑA DE NOCHE RECLAMA UN TRATO  ESPECIAL PARA EL OCIO NOCTURNO EN LAS AYUDAS ECONÓMICAS DE LAS COMUNIDADES AUTONÓMICAS 

Desde el punto de vista económico, desde España de Noche recuerdan que, una vez aprobado por parte del Gobierno central el Plan de Ayudas de Medidas Extraordinarias de Apoyo a la Solvencia Empresarial,  cuyos 11 mil millones han sido transferidos a las Comunidades Autónomas, resulta imprescindible que la gestión autonómica de la inyección de recursos económicos a las pymes reconozca la especial vulnerabilidad, el sufrimiento y la crítica situación de las empresas de ocio nocturno, garantizando un paquete económico cerrado dirigido exclusivamente a los locales de ocio y espectáculos.

Además, de acuerdo con los criterios generales establecidos en el citado plan de ayudas, éste debería servir para cubrir el 20% de las pérdidas acumuladas en 2020 para las pymes del sector en todas las Comunidades Autónomas. De hecho, en su día, España de Noche ya reclamó que se destinara una partida específica al ocio nocturno, cifrada en 800 millones de euros, para que llegue el dinero suficiente y justamente repartido en todos los territorios.

Por otra parte, con respecto a los criterios de reparto, a nivel autonómico es fundamental que las CCAA incorporen cambios fundamentales para que las ayudas no dejen fuera a ninguna empresa que pueda tener deudas con Hacienda o las administraciones públicas, teniendo en cuenta que estas llevan un año sin prácticamente actividad y acumulan deudas, apremios y embargos de la administración, quien no ha mostrado la más mínima sensibilidad.

Asimismo, este plan de ayudas no puede penalizar a las empresas de más de 10 trabajadores, como pretende el Gobierno. Esto, aseguran, significa excluir a más del 80% de las empresas del sector, que cada día que pasa acumulan pérdidas de hasta 800 euros al día, es decir 115.000 por pub y 325.000 por discoteca, después de 13 meses sin actividad.

Respecto a la parte sanitaria del plan de choque que pide la Federación Nacional de Empresarios de Ocio y Espectáculos, esta pasa por establecer y unificar criterios científico-técnicos para garantizar la seguridad de los espacios interiores y que ya se están poniendo en marcha en algunas Comunidades Autónomas, pero que no cuentan con el respaldo de la administración central. Más, tras conocer los buenos resultados de la prueba piloto del concierto de Love of Lesbian en el Palau Sant Jordi de Barcelona o las imágenes que llegan de otros países donde sí se ha podido recuperar la actividad del ocio con plena normalidad, como es el caso de Israel o China, gracias a que han puesto toda la ciencia y tecnología al servicio de la salud y de la rápida recuperación económica.