Tenerife, naturaleza, ocio, cultura y gastronomía

El turismo es la principal actividad económica de la Isla, con 42 millones de pernoctaciones de visitantes en 2018, lo que explica el gran desarrollo de la construcción y de los servicios vinculados a ello

 

Sus 31 municipios albergan casi un millón de habitantes, de los que la cuarta parte están ubicados en su capital, Santa Cruz de Tenerife: una ciudad cosmopolita y con atractivos de todo tipo, a nivel cultural, gastronómico, paisajístico, medioambiental y comercial.

Santa Cruz se asienta junto al macizo de Anaga, una zona húmeda y boscosa que la hace muy atractiva para recorrer senderos que adentran a los visitantes en un paisaje muy bello en cualquier momento del año, ya que el clima es benigno todos los meses. El Carnaval es la convocatoria principal en Santa Cruz. Declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, es el evento que atrae más ambiente en una fecha invernal con temperaturas medias de 21ºC, un clima que hace agradable el paseo para disfrutar de las tiendas de la calle del Castillo, los restaurantes de cocina tradicional, los parques y jardines, el Auditorio, el Teatro Guimerá o el colorido Mercado nuestra Señora de África. A pocos kilómetros del centro de la ciudad está la playa de las Teresitas, con 1.300 metros de longitud y protegida de las mareas y corrientes por un rompeolas.

Hay otros municipios que concentran la principal oferta cultural, como La Laguna cuyas zonas de compras, ocio, patrimonio histórico, arquitectura, museos y parques atraen miles de turistas.

San Cristóbal de La Laguna es la única ciudad en las Islas Canarias declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: une la esencia de una ciudad señorial con edificios de varios siglos de antigüedad, monumentos y palacetes que se fusionan con la vida moderna y la oferta de ocio, además de las tiendas más originales de la isla.

Gofio con queso fresco e higos.

En la Isla Baja, al noroeste, nos esperan Buenavista del Norte, Garachico, Los Silos y el Tanque con rutas de senderismo, zonas tranquilas y Parque Rural del Teno, además de sus singulares piscinas y charcos naturales conocidos como El Caletón. En Buenavista del Norte hay barrancos y caseríos como el de Masca que se conoce como una de las mejores muestras de arquitectura local canaria.

La zona Sur de la isla es conocida por sus playas de arena, el sol constante todo el año, sus aguas templadas y los deportes náuticos que se pueden practicar en ellas. La Playa de las Américas, los acantilados de la Costa del Silencio, la costa de Adeje, la playa de las Vistas en Los Cristianos entre las montañas de Chayofita y Guaza. También es recomendable la localidad pesquera de El Médano, frecuentada por los amantes del windsurf y el kitesurf.

La zona Norte de Tenerife, desde el Valle de la Orotava hasta la Isla Baja, combina aspectos como naturaleza, relax, cultura, tiendas dedicadas a la artesanía canaria y ocio. Con el Teide a un lado y el océano Atlántico a otro. Podemos conocer el casco histórico de la Orotava y su patrimonio artístico y arquitectónico, además de la gastronomía local. El Pueblo Chico nos muestra las maquetas de la arquitectura, historia y cultura de las Canarias. Además, La Orotava es un excelente punto de partida para visitar el Parque Nacional del Teide. El Puerto de la Cruz ofrece playa, arquitectura tradicional y sus famosas piscinas de agua marina del Lago Martiánez.

TURISMO SOSTENIBLE

Tenerife es un destino que apuesta por el desarrollo sostenible, con instalaciones fotovoltaicas, parques eólicos, viviendas bioclimáticas, proyectos ecológicos en actividades culturales y la protección de los 43 espacios naturales que convierten la isla en un paraíso para visitantes y habitantes de sus municipios. Existen empresas y alojamientos que ofrecen actividades para disfrutar de la naturaleza, en tierra y mar: visitas a fincas y granjas que elaboran productos típicos de forma ecológica, alojamientos rurales integrados en el entorno, campings que proponen avistamiento de especies marinas y grandes hoteles adheridos al sello ecológico internacional ‘Travelife’.

El Teide, los macizos de Teno y Anaga, las playas de rocas y arena negra, los fondos marinos y otros paisajes que se han generado por la geología y los volcanes a lo largo de millones de años, son interesantes para científicos y turistas.

Almogrote.

Sin duda, el principal atractivo es el Parque Natural del Teide, a 2.000 metros de altitud y que alberga el pico más alto de España, de 3.718 metros y el tercer volcán más alto del mundo. Declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 2007, es el más visitado de España y Europa, con 3 millones de turistas al año que contemplan la más completa muestra de vegetación de piso supramediterráneo y del vulcanismo mundial, además de los cientos de conos, coladas o cuevas que albergan sus 19.000 hectáreas y la riqueza de su fauna y flora.

Se puede recorrer en transporte privado y también subir en teleférico, completando a pie los 40 minutos finales de ascensión, además de realizar varias rutas guiadas.

La astronomía genera mucho atractivo, por la calidad del aire, la transparencia del cielo y su estratégica situación cerca del Tópico de Cáncer. Además, en Tenerife hay una Ley sobre Protección de la Calidad Astronómica de los observatorios, que regula contaminación lumínica, atmosférica y radioeléctrica. Por ello han recibido la certificación ‘Starlight’ como destino turístico y como reserva.

En el Parque Nacional del Teide, a 2.400 metros de altitud, está el Observatorio y el instituto de Astrofísica de Canarias, con el que colaboran 19 países para utilizar las últimas tecnologías. Los visitantes disponen de una amplia oferta de excursiones astronómicas, tanto en el Teide como en otros puntos de observación, como Chipeque, El Portillo, Izaña y Ucanca.

Además del Teide, hay otros espacios naturales interesantes, como el Palmetum de Santa Cruz de Tenerife, un jardín botánico de 12 hectáreas especializado en palmeras, un proyecto único en el mundo que transformó un vertedero de basura en un espacio para el ocio y la cultura botánica.

También en la capital está el parque García Sanabria, repleto de flores exóticas, esculturas ocultas en los árboles y tupida vegetación que juega con los rayos solares.

Al ser la isla más extensa y elevada, presenta la mayor diversidad biológica del archipiélago: más de 800 especies de fauna y flora únicas en el mundo. Su vegetación cambia de manera radical en unos cientos de metros por los microclimas y los cambios de altura. Hay hasta 6 ecosistemas distintos: tabaibales y cardonales, bosques termófilos, laurisilvas, fayal-brezal, pinar y alta montaña con violetas del Teide.

En cuanto a la fauna, también hay un elevado porcentaje de especies únicas en el mundo: el 40% de sus 3.000 especies: garza migratoria, paloma turqué, rabiche, pinzón azul, águila pescadora, musarañita, erizo moruno, lagarto moteado, lisa, lagarto tizón, anguila, tortuga marina o 21 especies diferentes de cetáceos.

ZONAS DE INTERÉS

Vieja a la plancha con papas.

El agradable clima y la suavidad de su temperatura marina propiciaron que Tenerife recibiera turistas desde finales del siglo XIX. Miles de personas con problemas de salud se recuperaban en la isla de sus enfermedades reumáticas, cutáneas y respiratorias. A partir de los años sesenta del siglo XX ya llegaron turistas para descansar y disfrutar de sol y playa. Entre ellos, ilustres personalidades como la escritora Agatha Christie, Aristóteles Onnasis, Winston Churchill, los ‘Beatles’ George Harrison, Ringo Starr y Paul McCartney entre otros. Desde entonces, no para de crecer el número de visitantes.

En sus pueblos y ciudades hay numerosas construcciones de interés. En Santa Cruz de Tenerife, las plazas 25 de julio, la Candelaria, Weyler, España y Príncipe de Asturias, además del Teatro Guimerá (el más antiguo de Canarias, de 1851) y la Torre de San Andrés que protegía la costa de los ataques de piratas, o el Castillo de San Cristóbal (la primera fortificación importante construida en la isla), el de San Juan Bautista, el Auditorio Adán Martín (obra de Santiago Calatrava), la Iglesia de San Francisco de Asís. También es interesante visitar el Museo de la Naturaleza y el Hombre ubicado en el Antiguo Hospital Civil.

Fuera de la capital, en Tenerife Norte, en el casco histórico de la Orotava, podemos disfrutar de la artesanía visitando Casa Lercaro, monumento histórico del siglo XVII que ha sido escenario de varios rodajes publicitarios y televisivos.

La Casa del Vino La Baranda, una antigua hacienda canaria del siglo XVII alberga el museo insular de la Vid y el Vino de Tenerife, con una sala de degustación y extensos programas de actividades culturales: conciertos, conferencias, cursos de cata o exposiciones.

Siguiendo por Tenerife Norte nos encontramos con la Casa de los Balcones, también del siglo XVII que combina arquitectura, historia, tradiciones, folclore y productos artesanales para descubrir usos y costumbres de la isla.

GASTRONOMÍA RICA EN SABORES Y MATICES

Papas arrugás con mojo picón.

La variedad climática y paisajística de la isla se refleja también en sus alimentos. La cocina es sencilla pero sabrosa. Abundan las frutas, muchas de ellas tropicales; las verduras, con variedades exóticas; el pescado fresco; la carne y las ‘papas’ que se ofrecen con la salsa canaria más internacional: el mojo (rojo o verde, de pimentón o pimienta palmera y de cilantro). Verduras, legumbres y carnes con deliciosas salsas conforman un buen menú. El surtido de pescados es amplio: samas, cherne, viejas, atunes, sardinas o meros.

Algunos platos que se recomienda degustar son los almendrados de horno, Almogrotes (pasta típica con queso curado), atún en adobo, bienmesabe, cabrito barrado, carne con papas, cazuela de pescados como históricamente degustaban los marineros, conejo en salmorejo, costillas con papas y piña de millo, escabeche de chicharros, dulce de tomate, huevos mole, garbanzas compuestas, mojo colorado y picón, mojo verde o de cilantro, papas arrugadas, potaje de berros, potas en salsa, o el afamado puchero canario, elaborado con verduras y carnes; el gofio que se elabora con cereales tostados y molidos y que se come con leche, frutas o en el puchero de lentejas.

El queso, mayoritariamente de cabra, es un entrante típico. Fresco o secado al aire (oreado), ofrece masa tierna y aroma especial con un sabor ligeramente ácido y salado. Las zonas de producción más importantes son Arico-Fasnia, Anaga, Teno y El Tanque.

La miel aporta el toque dulce a su gastronomía. Hay algunas variedades únicas en el mundo, ya que se elabora con especies endémicas (que solo se hallan en Tenerife) de abejas y de flores. Una de las más demandadas es la miel de retama del Teide.

El plátano de Canarias, de fama internacional, es el único con Indicación Geográfica Protegida. Se consume fresco, aunque es habitual encontrarlo como ingrediente de batidos, helados, brochetas o incluso frito, en rodajas o entero.

Para acompañar la comida, el vino de Tenerife es una buena elección por su especial sabor que propicia la tierra volcánica de las viñas: blancos, rosados, tintos o Malvasías (uvas blancas aromáticas de las más antiguas que se conocen y que demandaron las casas reales y los personajes ilustres europeos desde el siglo XVI) de las cinco comarcas vitivinícolas de la isla: Tacoronte-Acentejo, Ycoden-Daute-Isora, Valle de la Orotava, Valle de Güímar y Abona.

Los tipos de uva también son autóctonos. Además de Malvasía, hay Listán Blanco, Gual, Albillo Criollo, Vijariego, marmajuelo, Verdello, Negramoll, Tintilla y Moscatel.

- PUBLICIDAD -