Las ventas de bebidas espirituosas en hostelería aumentaron un 4,1% en 2018

Las ventas de bebidas espirituosas en los establecimientos de hostelería se incrementaron en 2018 un 4,1% respecto al año anterior, según el Informe Socioeconómico de 2018 de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) presentado en el marco de la celebración del XX Aniversario de esta organización. El aumento de las ventas se ha visto favorecido por los nuevos hábitos diurnos de consumo (aperitivo, sobremesa, afterwork) y el mantenimiento de un turismo de calidad, según se apuntó.

Esta evolución positiva de las ventas tuvo lugar a pesar de que el consumo de bebidas espirituosas descendió un 1% respecto al año anterior, rompiendo con la tendencia positiva que venía siguiendo desde 2014, debido principalmente a la mala meteorología que tuvo lugar durante el verano de 2018.

Los licores, que representan el 21% del total del consumo, el anís (6,4%) y el ponche (0,9%) fueron los únicos que evolucionaron de forma positiva, con un aumento del 2,4%, 4,4% y 1,3% respectivamente. El resto de las categorías tuvieron descensos: el whisky, que representa el 24,1% bajó un 1,7%; la ginebra (19,7%) descendió un 2,2%, el ron (13,8%) cayó un 3,5% y el brandy (9,4%) disminuyó un 1,5%. Por su parte, el vodka, que representa el 4,2% del consumo tuvo la mayor caída (-4%) y el tequila (0,5%), la más suave (-0,4%).

El consumo de bebidas espirituosas está estrechamente ligado a la hostelería en cuyos establecimientos se realiza el 62% del consumo total, frente al 38% que tiene lugar en alimentación. Por tipo de establecimientos, un 58% del consumo tiene lugar en los bares y cafeterías, un 25% en hoteles y restaurantes y el 17% restante, en locales de ocio nocturno.

El gasto per cápita medio anual fuera del hogar es de 52 euros, frente a los cerca de 9 euros que supone el consumo doméstico.

La mayor parte del empleo generado por el sector de las bebidas espirituosas corresponde al derivado del gasto realizado en establecimientos de hostelería y turismo, donde supone el 84% del empleo indirecto.