Mejorar el turismo para no morir de éxito

Estamos viviendo un año histórico, no sólo en cuanto a cifras de visitantes extranjeros, sino también por el aumento del gasto y el empleo que se genera gracias al turismo y la hostelería. Analizamos las claves para seguir creciendo y debatimos sobre la hipotética saturación de algunos de nuestros destinos. Reunimos en la sede de CEOE a su secretaria del Consejo de Turismo, Susana Sanchiz; el director general de turismo de la Comunidad de Madrid, Carlos Chaguaceda; la directora general de Turismo de las Islas Baleares, Pilar Carbonell; el presidente de FEHR, José Luis Yzuel; el secretario general de FEHR, Emilio Gallego; el secretario general de CEHAT y presidente del grupo de trabajo sobre economía colaborativa de la Comisión Europea, Ramón Estalella; el presidente de la Asociación Hostelería de Gipuzkoa, Mikel Ubarrechena; el presidente del Gremi de Restauració de Barcelona, Pere Chias y la directora de Asialink – Ctrip, de turismo asiático y ex directora general de Turismo de La Rioja, Mónica Figuerola.

De izda. a dcha.: Carlos Chaguaceda, Emilio Gallego, Pere Chias, José Luis Yzuel, Monica Figuerola, Mikel Ubarrechena, Ramon Estalella y Susana Sanchiz

Con los datos de este año, tanto a nivel de visitantes como de cifra de gasto, ¿Podemos considerar que España, a nivel de turismo, es un caso de éxito?
FIGUEROLA. Somos el primer país en competitividad turística, por tanto somos un caso de éxito, sin duda.

CHAGUACEDA. ¿Cómo no vamos a ser un caso de éxito? Somos el tercer país del mundo en número de visitantes y, según la Organización Mundial del Turismo, el segundo por volumen de ingresos, detrás de EEUU (cifras del año 2016). Claro que somos un caso de éxito, tanto por la diversidad como por la propuesta global que ofrecemos y la calidad de nuestros servicios sociales. España es un país con seguridad climatológica (no hay huracanes ni tsunamis), jurídica, policial, sanitaria, con buen sistema de transporte y una alta cualificación de los profesionales del sector y de la hostelería. Además, ofrecemos una manera de vivir que gusta a todo el que viene. Hay que buscar una mayor desestacionalización, pero tampoco nos lapidemos, porque el problema de saturación en ciertas épocas del año también ocurre en Roma, Venecia o Islandia. Y es que todos queremos ir a los mejores sitios en verano. El lujo no es dónde voy sino cuándo voy: no es el destino, sino el tiempo.

UBARRECHENA. Somos un modelo de éxito. Coincido con Carlos Chuaguaceda: gozamos de estabilidad política y climática y de un modelo de socialización que es la calle. Eso gusta a la gente. El peligro que veo ahí es el exceso de reglamentos y normativas que se imponen cada vez a nuestra actividad, que ya de por sí es muy reglada. Normas promovidas, en ocasiones, desde la Unión Europea por políticos de países que tienen un modelo de socialización que nada tiene que ver con el nuestro. Países donde se socializa en los domicilios particulares en lugar de en la calle. Si legislamos para ser como ellos, corremos el riesgo de no socializar en la calle, que es el modelo que a los turistas les encanta, porque en sus países de origen se socializa en casa, no en la calle. No debemos perder la esencia de nuestro sistema de vida y forma de relacionarnos.

YZUEL. Además, en cuanto a nuestro sector, ofrecemos una relación calidad-precio envidiable. La restauración, formada por microempresas, ofrece mucho con un grado de rentabilidad bajo. El sector tiene que ser rentable. Al cliente, le damos un menú por 10 euros en grandes ciudades con muchos platos a elegir. Eso no ocurre en otros países.

Mónica Figuerola: “Somos el primer país en productividad turística, por tanto, somos un caso de éxito”

CHIAS. Estamos comprobando que, en la actualidad, hay que dar de comer cada vez a más comensales para conseguir menor rentabilidad que hace unos años. En Francia reciben el doble de dinero con menos turistas. En ambos países se puede comer muy bien, pero aquí cuesta la mitad que allí, aunque el nivel de satisfacción es igual de alto o mayor. Por eso, el gasto por turista es inferior: porque somos más baratos que ellos, no porque no ofrezcamos producto y servicio de calidad.

FIGUEROLA. Es uno de los motivos. Pero además de la demanda, es importante el producto turístico que ofrecemos. Por ejemplo, somos el país número 3 del mundo en sanidad, según la Organización Mundial de la Salud. Y somos líder en turismo. ¿Por qué no podemos encabezar la clasificación en cuanto a turismo de salud? Son clientes que gastan nueve veces más que los que buscan sol y playa. Tenemos que hacer autocrítica y mejorar los aspectos que nos pueden permitir crecer.

NUEVA OFERTA PARA SEGUIR CRECIENDO
¿Queda margen para mejorar, o hay destinos que sufren ya una cierta saturación?
CARBONELL. En Baleares, las previsiones para este año eran buenas y parece ser que el año no está siendo malo. En sus primeros meses han sido muy buenos. Marzo, abril y mayo, con compañías que han empezado a volar desde febrero y eso significa que podemos alargar la temporada, incluso calculamos que llegará hasta noviembre. Estamos satisfechos por ello. En verano hay una sensación de que hemos llegado a un límite. En los meses punta de julio y agosto es difícil decir que no caben más, pero sí que tenemos la sensación de que, si la satisfacción del cliente es lo más importante, pues para atenderle bien hemos llegado a ese límite. La sensación de saturación, en algún momento y en determinadas zonas puede ser que se produzca. Tanto clientes como profesionales notamos algunos momentos en ciertos destinos de que hay mucha gente, sobre todo en julio y agosto.

CHAGUACEDA. Madrid está teniendo un año muy bueno. Es la Comunidad Autónoma que lidera el crecimiento de llegadas internacionales con el 20%, además de encabezar el aumento de cifra de gasto por visitante, doblando prácticamente la media nacional y también la que supera con mayor fuerza la cifra de ingresos por turismo respecto al año pasado; el 17%. Es para estar satisfechos, porque hace un par de años, muchos madrileños se quejaban porque había poca ocupación de turistas en verano y caían los precios por falta de demanda en ciertos momentos y destinos. Sobre la saturación que comentan algunos, creo que sólo hay un problema peor que gestionar la abundancia de turismo, y es gestionar la escasez. Y con ello no digo que no haya problemas, pero sí que se puede ir regulando el atractivo que estamos creando para seguir afianzando sus pasos.

ESTALELLA. Tenemos mucho margen para seguir creciendo, pero no todos al mismo tiempo ni en el mismo destino. Gozamos de un producto diversificado en lugares puros de sol y playa, que ofertan ideas para atraer a otro tipo de clientes y con otro tipo de servicios en invierno. Hay que encontrar soluciones, pero para ello, antes hay que entender cuáles son los problemas. La enorme concentración en algunos casos viene producida por una oferta de alojamiento absolutamente desproporcionada, con cientos de miles de viviendas que en algunas zonas no están ordenadas. Al mismo tiempo, tampoco se ha puesto límites al uso del territorio por parte de las personas. Podemos tomar nota de las medidas que han tomado destinos como Miami o Roma, porque además de ofrecer comodidad a nuestros ciudadanos, también vamos a beneficiar a los turistas. Ellos son los últimos que buscan la masificación, no están cómodos con ello. Queda todavía capacidad de crecimiento en muchos destinos y en diferentes épocas del año.

YZUEL. En zonas de interior, como Aragón, Extremadura o Castilla y León, el problema es justo el contrario: queremos más visitantes, aunque estoy seguro de que, si crecemos en cifras de turistas, podrá salir alguno que critique y diga que estamos saturados. Ante estas situaciones, hemos pedido a las autoridades que incrementen el presupuesto para promoción. Esperamos que nos hagan caso y no nos dejen de lado, al ser un sector acostumbrado a trabajar y espabilarse para salir adelante a base de microempresas. Ahora, más que nunca, hay que invertir en promoción y diversificar.

Pilar Carbonell: “En Baleares llevamos dos años focalizando nuestra inversión en promover el invierno para desestacionalizar y mantener empresas y empleos activos.”

UBARRECHENA. En Guipúzcoa hay cierta estacionalización, aunque tenemos turistas todo el año y buscamos la singularidad y la autenticidad como destino. No sufrimos ninguna masificación, porque el nicho de clientes es de nivel medio-alto, pero sí que en fechas puntuales de verano hay un cierto descontrol que afecta a la vida diaria en la ciudad.

CARBONELL. En Baleares llevamos dos años invirtiendo y focalizando nuestros esfuerzos para promover el invierno. No promocionamos el verano. Sólo del 1 de noviembre al 30 de mayo, para disponer de industria turística también en invierno y eso nos lleve a la sostenibilidad social: mantener empresas abiertas y puestos de empleo activos. Hay que entender que el modelo pasa por abrir más meses y desestacionalizar.

FIGUEROLA. Se puede seguir creciendo, incluso creo que hay margen para aumentar el rendimiento económico que generamos en el sector. Si nos comparamos con Francia, recibiendo la misma cantidad de viajeros, se genera la mitad de ingresos. Hay fórmulas para aumentar la estancia media, generar más gasto y resolver la estacionalización. Nosotros, desde Asialink-Ctrip, promocionamos España como destino para turistas asiáticos, que suelen gastar de promedio unos 2.400 euros por visitante y que vienen durante todo el año porque no buscan sol y playa. Sólo en compras, gastan el doble que un visitante del norte de Europa.

ESTALELLA. No debemos demonizar a los turistas de presupuesto limitado. Tan digno me parece el que llega a nuestros hoteles con mucho presupuesto como el que es capaz de ahorrar todo el año para venir de vacaciones con su familia a nuestro país. No estoy de acuerdo en buscar una mayor aportación de gasto por persona. Creo que nos interesan viajeros con mochila y también los que llegan en avión privado. No me gustaría convertir nuestro sector en una especie de tienda de lujo: prefiero ser como un gran almacén que complementa en el mismo espacio un córner de lujo y, al lado, una sección de oportunidades. Si queremos mantener el nivel de empleo actual en el sector, deberíamos rendir incluso homenaje a esas personas que vienen con poco presupuesto y que se dejan aquí el dinero del que disponen para el ocio. Son fieles, repiten y enseñan a sus hijos a escogernos como destino y venir luego por su cuenta.

FIGUEROLA. Yo no demonizo el turista tradicional de sol y playa. Simplemente afirmo que, para seguir creciendo, hay otras propuestas que nos pueden ser útiles y, además, dejan más dinero por visitante.

GALLEGO. Tanto el turismo como la hostelería llevan años trabajando para diversificar y desestacionalizar. Los datos de este año en Madrid, Guipúzcoa o Barcelona, muestran estos casos de éxito y dan la razón a los que apuestan por este proceso. En paralelo, hay que recordar que las zonas de costa, sobre todo en el Mediterráneo, siempre han tenido la misma evolución: un municipio de apenas 2.000 habitantes, en verano multiplica por 10 o incluso por 100 su capacidad para atraer y satisfacer a los visitantes. Y no hay problema de servicio ni de producto en bares, restaurantes, farmacias o supermercados. Hasta ahora nunca se ha hablado de masificación, y ese proceso se ha ido repitiendo cada año durante décadas. Si se está notando un poco más la presencia del turista es porque, con el paso del tiempo, los visitantes disfrutan compartiendo nuestra calle, disfrutando de nuestro estilo de vida y comprando en las tiendas, no sólo en los meses de verano. Pero se puede gestionar el uso del espacio público y de los recursos propios de cada zona sin hablar de saturación.

SANCHIZ. Es que el peso del turismo en nuestro país continúa aumentando y es el 11% del PIB nacional, generando más del 13% del empleo. Puede haber masificación en algunas zonas y en ciertos momentos, pero no hay que dramatizar.

REGULAR FLUJOS A BASE DE PRODUCTO TURÍSTICO Y PRECIO
¿Cómo podemos conseguir que convivan los turistas y los oriundos sin molestias? ¿Hay un límite de capacidad en los destinos?
CARBONELL. En primer lugar, lo más importante es que se deben respetar las normas. En Baleares hemos establecido por ley un techo de plazas turísticas. Eso no significa en ningún caso que limitemos los turistas, sino el número de plazas que se pueden dar de alta, para conseguir un equilibrio. Estamos en un punto en el que tenemos claro qué es la sostenibilidad y lo que tenemos que hacer. Ese punto de equilibrio es en lo que estamos trabajando y no es tan fácil de conseguir.

CHAGUACEDA. Es un tema complicado, porque la Unión Europea se basa en la libre circulación y el tránsito de personas y mercancías. Decir quién cabe y quién no en un destino es algo más propio de regímenes como el de Corea del Norte.

Ramón Estalella: “No debemos demonizar a los turistas de presupuesto limitado. El que se pasa el año ahorrando para traer su familia a España merece un homenaje”

ESTALELLA. Ya, pero ¿Y si no hay plazas para pernoctar en esa zona?

CHAGUACEDA. Eso es otra cosa, pero si un ciudadano quiere ir a un destino, debe poder acceder a él. Su problema será si encuentra alojamiento o no. No es una cuestión puramente monetaria. Si hubiera un multimillonario que pudiera gastarse en su visita todos los miles de millones de euros que recaudamos al año en turismo, sufriríamos una crisis tremenda, porque el turismo, como la hostelería, necesita capilaridad. Otra cosa es que la demanda supere la oferta y podamos poner precios en la banda alta. En ese caso, siempre es mejor 80 personas que gasten 100 que recibir 100 visitantes que gasten 80. El control es mejor hacerlo por la vía de los precios, algo que tiene que hacer el sector.

UBARRECHENA. Nosotros, por ejemplo, tenemos en San Sebastián pocas plazas hoteleras. Está prevista la construcción de 22 hoteles en los próximos dos años. Pensando en el crecimiento de visitantes, se ha prohibido ampliar las plazas de alojamiento en la parte vieja y alrededores, de tal manera que no se pueden alquilar allí apartamentos. Y en el resto de la ciudad, solo se puede utilizar la primera planta de los edificios para actividades económicas como los alquileres vacacionales. Es una forma de controlar las llegadas, que la ciudad no se masifique y disfrutemos de un turismo sostenible. Hay un borrador de normativa municipal que amplía las licencias de actividad de planta baja a otras alturas, hasta 250 metros cuadrados por portal. Pero de momento es solo un borrador. También conseguimos una ocupación de en torno al 70% con turismo deportivo y gastronómico todo el año. Debemos tener en cuenta otro detalle importante: en estos momentos estamos aprovechando la llegada de millones de turistas ‘prestados’, que vienen aquí porque hay dificultades sociopolíticas en otros lugares del Mediterráneo. La clave es que los fidelicemos, con independencia del nicho de turismo al que pertenezcan.

CHIAS. La clave es cuidar a estos turistas para que repitan. Si somos capaces de convencerles estaremos trabajando con inteligencia. Para esto, en Barcelona necesitamos un gobierno municipal que entienda la actividad económica y la atienda. No están en línea con nuestro sector y con todos los que generan dinero con su trabajo. Choca nuestra actividad con sus principios y por eso hay gente de su sector político que habla de saturación y que apoya los actos vandálicos que se han producido este verano.

Pere Chías: “para que los turistas repitan hay que cuidarles y que el Ayuntamiento entienda nuestra actividad y no la obstaculice”

NO A LA TURISMOFOBIA
Los incidentes esporádicos que se han producido este verano, han servido para debatir sobre si hay o no turismofobia en nuestro país y si es un tema social o político. ¿Qué opinan ustedes?
CHIAS. Es que, de entrada, no me gusta hablar de turismofobia, porque los turistas son nuestros clientes y nosotros vivimos de ellos. Para la hostelería son siempre bienvenidos. Es un grave error debatir sobre esta palabra. Entiendo que, si se desborda el turismo en una época concreta, conviene regular estas visitas y conducirlas de una forma controlada, pero eso se puede explicar de muchas maneras sin fomentar la crítica a los que nos visitan. Conviene cambiar el chip, evitar la masificación y explicar mejor los problemas de convivencia y las propuestas para resolverlos.

YZUEL. Creo que la afluencia de miles de visitantes es una riqueza para Barcelona y las otras ciudades que encabezan las cifras de turismo. Cuando se llena el centro de la ciudad con la llegada de pasajeros de los cruceros, o para eventos concretos y durante todo el resto del año, es normal que se note más presencia de personas en todos los sitios, pero conviene combinar la convivencia con los oriundos. Los hosteleros tenemos claro que los visitantes ni estorban ni molestan.

UBARRECHENA. Este verano hemos tenido algún episodio como en Cataluña, de rechazo a los visitantes, que venían más de la izquierda abertzale. Mantuvimos una reunión con la cúpula de Eh Bildu, y el propio Arnaldo Otegi reconoció la importancia y necesidad del turismo, afirmando que el turista no era el enemigo. Las cosas se calmaron desde entonces y creo que hemos logrado una buena gestión del asunto.

CARBONELL. Nosotros no tenemos ningún tipo de fobia a los turistas, todo lo contrario. Tenemos muy claro que en Baleares vivimos del turismo. Nos preocupa que haya una serie de personas que critiquen el modelo turístico y más nos preocupa a quien dirigen estas quejas en forma de agresión. Están totalmente equivocados. Nosotros insistimos en que si alguien tiene una preocupación con el modelo turístico es con la administración con quien tiene que hablar, discutir y consensuar mejoras, pero en ningún caso criticar a los turistas. Es un debate social, público y, supongo que en parte, político, pero tenemos que tener claro que las protestas no tienen que ir dirigidas a los turistas.

SANCHIZ. No creemos que la turismofobia exista ni tampoco que se produzca de forma generalizada por todo el territorio español. Hablar de ello es una irresponsabilidad, porque son zonas concretas en momentos concretos. Estamos ante algunos actos vandálicos de colectivos minoritarios. Que haya masificación en algunas zonas y en ciertos momentos no implica que tenga que producirse turismofobia, eso sería como cargarse nuestra gallina de los huevos de oro.

CHAGUACEDA. Nuestra sociedad vive a base de contradicciones. Los medios hablan de masificación pero, a renglón seguido, recogen la euforia de municipios y vecinos porque los festejos de un pueblo han superado el número de visitantes del año anterior. Y todos queremos que nuestro pueblo salga en películas como Juego de Tronos. Por ejemplo, San Juan de Gaztelugatxe tiene a todos eufóricos porque son Rocadragón en esta serie.

UBARRECHENA. Y cada fin de semana está lleno total de visitantes, lo cual beneficia al municipio y también a nuestros bares y restaurantes.

GALLEGO. Posiblemente algo tendrán que hacer las autoridades públicas, porque en algunos barrios, por ejemplo en Barcelona, no se ha invertido en transformación de ciertas zonas para mejorarlas. Madrid tiene el ejemplo de Chueca, un barrio que ha mejorado y ahora es icono de turismo y de convivencia. Hay que evolucionar en barrios donde la actividad económica va cambiando.

FIGUEROLA. Estamos ante un error de concepto, porque fobia significa miedo, y aquí nadie teme a los turistas, sino que hablan de rechazo. Como dice la secretaria del Consejo de Turismo de CEOE, estamos casi llegando al 12% de la aportación al PIB nacional. Es muy preocupante y una irresponsabilidad hablar de rechazo al turista. Además, hay que ser muy cauto, porque los mercados como el japonés o el chino son muy sensibles a todo lo que se publica. Las noticias que generan impacto negativo pueden perjudicar esos nichos de viajeros de Asia. En París, por ejemplo, se constató un descenso importante de las llegadas en los meses posteriores a los atentados terroristas.

GALLEGO. Yo añadiría que hemos sufrido un baño de realidad por las dificultades que se han producido este verano. Habrá que aplicar medidas correctoras pero sin errar en el análisis sobre lo que está pasando. De entrada, estos episodios han sido aislados y puntuales, en San Sebastián, Barcelona y Palma de Mallorca, tres destinos con unos problemas comunes por el aumento de actividad y de afluencia de personas a los mismos lugares en verano. Por ello es importante seguir trabajando en la desestacionalización y la diversificación de la oferta. Estos activistas han aprovechado nuestro sector, que es un magnífico escaparate, para bien o para mal, y han llevado sus quejas a los medios de comunicación.

Susana Sanchiz: “Estamos ante algunos actos vandálicos de colectivos minoritarios, no de turismofobia”

CHAGUACEDA. Es que, realmente, pintando un autobús y colocando pancartas, han gozado de protagonismo mediático durante semanas.

GALLEGO. Pero es que, si nosotros hacemos esto, sufriríamos unas consecuencias que, a estos colectivos no les afectan, porque además son jaleados en las redes sociales, han banalizado sus actos y no han sido rechazados. Además, cuando alguien habla de turismofobia, no se da cuenta que, según las encuestas de propensión de consumo, en nuestro país, la primera actividad de los españoles es viajar y salir a socializar en locales de hostelería. Todos queremos ser turistas.

CHAGUACEDA. ¡Exacto!. El mundo no se divide entre ciudadanos y turistas, sino que todos somos ciudadanos que aspiramos a viajar y, por tanto, convertirnos en turistas. Demonizar el turismo es tan absurdo como si Alemania demonizara la ingeniería; Suiza, las empresas farmacéuticas o Gran Bretaña la actividad financiera, que forma parte de su patrimonio y de su bienestar. Seguro que hay desafíos nuevos y conviene mejorarlos mejor, pero no a costa de criticar al turista.

FIGUEROLA. Los que atacan así a los turistas están yendo un paso más allá de la simple crítica. Bajo mi punto de vista, crean una cortina de humo respecto a la xenofobia. Si uno que viene de fuera lo demonizas, estamos fomentando el rechazo social por unos motivos que, en muchos casos han fomentado los políticos. Y la prueba es el momento crítico que vivimos desde el punto de vista del independentismo. Para tapar algunos de estos problemas políticos y sociales, ciertos colectivos utilizan la xenofobia con estos mensajes contra el foráneo.

ESTALELLA. Mónica, discrepo de este argumento. En las encuestas que firman los turistas, el primer motivo para venir a España es que se divierten. Se les pregunta si notan xenofobia y nadie lo menciona. En España no hay xenofobia. Un pueblo siempre se pelea con el de al lado, como los del Madrid lo hacen con los del Barça, pero esto siempre pasa en todas partes y no significa que haya xenofobia. Aquí hemos tenido mucha inmigración y no hay graves problemas estructurales. Lo que pasa es que en España todo se politiza, incluso el tema de la masificación de zonas en ciertos momentos del año. Pero luego, si vas a ver esas ciudades en las que hay las protestas que salen en los medios de comunicación, no percibes desórdenes ni problemas tan graves como para destacarlos en primera página de la información nacional. En nuestro país vendría bien pensar en esta frase: “cuando me analizo, me deprimo; pero cuando me comparo, me ensalzo”. Pongámosla en práctica.

CHAGUACEDA. Es que, al poner el foco mediático, exageramos los asuntos. Resulta que descubrimos que en Magaluf se bebe. Y en las calles de toda España, los fines de semana de todo el año, también. Y hay botellón, y también gente que aprovecha para ganar un dinero extra en varios sectores, no sólo alquilando hamacas, que es lo que destacan algunos reportajes periodísticos. La permisividad social y normativa española ante el disfrute es, a lo mejor, más laxa que en los países vecinos. Pero tal vez por ello, los turistas quieren venir a disfrutar de nuestra vida social en la calle. No hay que echar al visitante por-que hace lo mismo que muchos de nuestros vecinos. Por lo mismo que, si se genera un problema en unos hospitales, no hay que acabar con la sanidad española.

URGE REGULAR LOS ALQUILERES A TRAVÉS DE PLATAFORMA
Las críticas por mal comportamiento de los turistas han ido cada vez más focalizadas hacia los alquileres no reglados. Personas que van a un piso y molestan a los vecinos que, además, comprueban la falta de documentos y seguridad jurídica de esos contratos por plataforma. ¿Qué opinan?
UBARRECHENA. En Euskadi hemos notado el crecimiento descontrolado del alquiler de pisos turísticos, pero se está regulando, como he dicho antes, para frenar el problema.

CHIAS. En Barcelona, esto genera un problema muy importante y queremos que se regule. Son espacios que quedan descontrolados. En lugar de destinar sólo la primera planta de cada bloque, como hacen en San Sebastián, se decidió que Barcelona permitiera alquilar edificios enteros, para evitar problemas de convivencia en las zonas comunes con vecinos.

Mikel Ubarrechena: “Hay que prestigiar nuestro negocio, potenciar una hostelería de calidad, en la que seamos críticos y activos para mejorar”

CHAGUACEDA. Las viviendas turísticas están creciendo, y es un fenómeno que antes funcionaba pero a menor tamaño, porque no había internet para globalizarlo todo. Siempre ha habido personas que han alquilado un piso para unos días y así se sacaba un dinero para sus vacaciones. Hay que regular las viviendas turísticas para que se pueda conciliar la libertad de iniciativa, propiedad privada, seguridad, turismo de calidad y mantenimiento del negocio del sector hotelero. Entiendo que, ni estas viviendas son la solución a la falta de habitaciones de hotel ni, por el contrario, han sido la base del problema por la saturación de algunos destinos. En Madrid estamos trabajando para regularlas y poner orden.

FIGUEROLA. Esto, que forma parte de lo que se llama ahora economía colaborativa, es algo que tiene que estudiar cada municipio y cada destino. Llevo estudiándolo desde principios de esta década y veo que pecamos de mucha desinformación. Varias Comunidades Autónomas han legislado el tema y luego, la administración central lo ha impugnado. Sufrimos una enorme descoordinación entre las entidades públicas para llegar a un consenso y regularlo, aprovechando sus aspectos positivos. Por ejemplo, cuando estuve de directora general de Turismo en La Rioja, comprobé que había muchos municipios que no disponían de hoteles y, si querían fomentar el turismo, tenían que apostar por este tipo de oferta. La clave es la ordenación y el acuerdo entre todos los implicados.

CHAGUACEDA. Nosotros, como otras Comunidades Autónomas, hemos intentado regular y luego, ha venido la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y nos lo ha tumbado.

ESTALELLA. Realmente es algo más complejo. No es la administración central, sino un tema de discrepancias con alguna persona de la Comisión. Algunas Comunidades han puesto un recurso en el contencioso Administrativo.

CHAGUACEDA. Sí, como Madrid. Y perdimos en lo sustancial. Ahora, por ejemplo, Canarias, lo ha tenido que recurrir al Supremo. Habría que pensar en una normativa que sirva para todos y que nos permita movernos y legislar en nuestras regiones.

Como Ramón Estalella preside la Comisión de Economía Colaborativa de la Comisión Europea, aprovecho para preguntarle la opinión de Bruselas sobre los pisos vacacionales…
ESTALELLA. La Unión Europea nos pide abordar este asunto teniendo en cuenta siete premisas fundamentales. La primera: los requerimientos de acceso al mercado, si se pueden imponer o no desde el primer piso o cuando se tienen varios. Segundo: la diferencia entre profesionales y amateurs del alquiler. Varias ciudades europeas consideran profesional tener más de tres pisos o más de treinta días una vivienda en régimen de alquiler vacacional. En tercer lugar, cómo consideramos a las plataformas de internet: si son simples zonas neutrales donde se cruzan datos y ponen en contacto clientes o si no son neutrales y, por tanto, qué requerimientos se les exigen. Cuarta premisa: qué se tiene que gravar con impuestos y qué estaría exento. Quinta premisa: cómo proteger al consumidor. La sexta es cómo proteger el empleo para que no sea economía sumergida. Y, por último, el séptimo aspecto es el control por parte de la administración. Resumiendo: no es lo mismo el que alquila una habitación para llegar a fin de mes que la plataforma o el fondo de inversión que pone en el mercado cientos de viviendas. Además, con ello, estas páginas de internet ahora no protegen al consumidor e incluso pueden no tener ningún empleado dado de alta.

TODA ACTIVIDAD ECONÓMICA DEBE TRIBUTAR
Teniendo en cuenta estas premisas, ¿Hasta qué cantidad de pisos o de días consideran que se debe estar exento del pago de impuestos?
ESTALELLA. Cualquier actividad económica debería pagar impuestos. Pero, por ejemplo: todas las empresas tienen que informar de todo lo que compran o venden por encima de 2.500 euros. Amazon lo hace: avisa de todo lo que ha pagado cada uno de sus clientes. ¿Por qué Airbnb se niega a dar esa información? ¿Por qué paga por impuesto de sociedades menos de 90.000 euros anuales moviendo cuatro millones de habitaciones al año?

FIGUEROLA. Es que la Agencia Tributaria debería exigir a todas las plataformas esa información y actuar contra las que no cumplan. Si todos pagamos impuestos y se regula el negocio de cualquier sector, es bueno para todos. Las agencias de viaje online también tienen que pagar y cumplir. Pues Airbnb es como ellos, porque ahora también incluso vende sensaciones, es decir, viajes. Y no es neutral porque te posiciona en función de lo que le pagues.

CHAGUACEDA. Tendrá que llegar el momento en el que les puedan controlar. La sociedad se sostiene con el pago de los impuestos. No puede ser que haya colectivos y empresas que crezcan al margen de la ley. Porque los demás clientes, cuando vamos a un local de hostelería, por ejemplo, estamos pagando el 10% de lo que consumimos a la caja común, en forma de IVA. Los de estas plataformas, no pueden decir lo mismo.

ESTALELLA. Es que estamos hablando de competencia desleal, porque ellos compiten en actividades hiperreguladas con nuestros hoteles. La tendencia tiene que ser: o bien quitarnos regulación o exigir a ellos mayor control, porque estamos jugando un partido en el que unos chutan cuesta arriba y otros, cuesta abajo. Hay que nivelar el terreno.

CHIAS. Ya, pero el problema es que la Administración suele ir siempre mucho más lenta.

José Luis Yzuel: “Somos un colectivo que no molesta a las instituciones y que genera mucho dinero sin apenas quejarse. No invierten en nosotros”

YZUEL. Primero la Administración tiene que querer acometer esta regulación. Y cuando quiere, luego empezar a planteárselo y desarrollar los reglamentos. En ello se pierde mucho tiempo.

FIGUEROLA. Hay que exigir mayor dinamismo a todos, tanto los sectores tradicionales como la Administración. También hay que tener en cuenta que, a lo mejor, hay normas que se aplican ahora para los hoteles y tal vez no tengan sentido y se puedan quitar.

SANCHIZ. Se precisa un entorno regulatorio claro que permita el desarrollo de los modelos de negocio a través de plataformas digitales, de modo equitativo con cualquier otro tipo de prestador de servicios.

¿Cómo hay que hacer para nivelar las exigencias: que los hoteles paguen menos tasas y asuman menos responsabilidades, o que las plataformas y los alquileres vacacionales se pongan al nivel de los hoteles?
CHAGUACEDA. Hay que entender también qué necesita la sociedad. Por ejemplo, nosotros estamos combinando la normativa de agencias de viaje para ofrecer la garantía total del consumidor en los viajes combinados, de suerte que, si hay un problema, tienen que repatriar sin coste al turista. El sector pedía establecer un límite de gasto y hemos conseguido que no se ponga un tope, ya que el servicio hay que ofrecerlo con garantías. ¿Qué hacemos con las plataformas? ¿Tendrán la misma garantía los que alquilen un piso y viajen por medio de economía colaborativa?
Yo espero que, como ha pasado con algunas grandes multinacionales de internet, las autoridades comunitarias pongan multas y regulen este negocio.

FIGUEROLA. Es que no es fácil, porque cada país tiene sus leyes y cada juez las aplica como considera oportuno. Por ejemplo, un tribunal ha decidido dar la razón a un particular en Berlín al que se había prohibido alquilar. O sea, unos legisladores prohíben alquilar la vivienda y unos jueces luego lo permiten. Esta desorganización hay que corregirla.

¿ECOTASA? NO, Y MENOS COMO SE ESTÁ APLICANDO AHORA
Otro aspecto que ha generado debate es la imposición de tasas medioambientales en varios destinos, como Baleares o Barcelona. La pregunta es doble: si son necesarias y a qué se destina el dinero recaudado.
ESTALELLA. Para invertir en el sector no hace falta ninguna tasa. Ese mensaje de que ‘el que contamina, paga’ está equivocado, porque decimos al cliente que es para nosotros una molestia, pero que si paga, molesta menos. Es una corriente de ideas de un sector político concreto que no beneficia nada al turismo. Suficiente aporta cada visitante con lo que paga durante su viaje como para pedirle más. Aquí sí que podríamos hablar de xenofobia, porque a unos les cobran más que a otros por ser de fuera y por molestar. Aquí nadie molesta. Y, luego, si se recauda algo por tasas, que sea al revés: consensuar con todos cómo y dónde invertirlo y decir al turista: muchas gracias, porque con tu aportación extraordinaria, consigues mejorar la zona en la que vas a disfrutar estos días. El mensaje es radicalmente distinto.

CHIAS. La tasa turística la aprobó el Parlamento de Cataluña y se estableció que todo el dinero recaudado ser invirtiera sólo en promoción del sector. Actualmente, Barcelona no lo destina a promoción, sino que hace lo que quiere, como otros municipios. Y estamos hablando de 40 millones de euros anuales. Tenemos otro problema con los turistas que están de paso. Se les llama excursionistas, pero a veces, aterrizan en el Prat y se alojan a 25 kilómetros pero les han vendido que están en Barcelona. Ellos quieren ir a pasar el día a la ciudad, pues las autoridades intentan gravar esa salida con una tasa, cuando ellos ya están pagándola en el hotel en el que se alojan.

UBARRECHENA. En San Sebastián ahora están abordando el tema de los excursionistas y se plantea cobrar tasas a los mismos, mediante la aplicación de un canon especial a los autobuses por aparcar.

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CARBONELL. Tenemos regulado por ley el destino del dinero recaudado: medio ambiente, patrimonio, innovación… Pero, realmente estamos hablando de invertir en el sector, mejorar el destino, el producto turístico y, por tanto, los visitantes valoran positivamente que se reinvierta en estos temas. En este año desde que pusimos en marcha la tasa, hemos recibido sólo cuatro quejas.

UBARRECHENA. En Euskadi la reciente ley de turismo aprueba la tasa turística y la deja en manos de las corporaciones locales. Los responsables de la hostelería no hemos firmado el nuevo plan de turismo de San Sebastián porque no nos ha quedado claro el uso del dinero que se va a recaudar. Entendemos que tiene que ser para la promoción del destino y la mejora de la competitividad de las empresas del sector y no para la solución de problemas estructurales del municipio como las basuras o la seguridad y el tráfico. Además debe gestionarlo una sociedad mixta entre la empresa privada y la Administración.

CHAGUACEDA. En Madrid somos contrarios a esas tasas ficticias cuyo mensaje real es: ‘aprovechando que el cliente pasa por aquí, que me pague unos euros de más, que le va a dar lo mismo’. Es como si al que compra unos tomates le exigen un canon adicional por el hecho de adquirirlos. Además, hay otro matiz: si hemos batallado mucho y hemos conseguido mantener el 10% de IVA reducido y ahora permitimos sin quejarnos que las administraciones autonómicas impongan una tasa, a la larga puede ocurrir que nos suban el IVA, y eso sería perjudicial para el sector.

YZUEL. En general, todos los ayuntamientos y las consejerías que gestionan los recién llegados a la que llaman ‘nueva política’ son partidarios de añadir tasas, les suenan de maravilla. Y los empresarios muchas veces, tenemos bastante con seguir abiertos y poder llegar a fin de mes. Pedimos que dejen de exigir dinero.

FIGUEROLA. En La Rioja, en su momento hicimos un estudio y comprobamos que la percepción negativa que generaba entre los visitantes era mayor que lo que íbamos a recaudar con la tasa y, por tanto, no merecía la pena. Desistimos de aplicarla.

Para terminar, la hostelería es clave para el turismo y, a la inversa, los bares y restaurantes necesitan turistas. ¿Cómo mejorar los éxitos en el sector?
UBARRECHENA. Hay que prestigiar nuestro negocio, que se lo crean las administraciones y que el modelo de socialización en torno a la hostelería sea también modelo para los turistas, atractivo para ellos. En paralelo, potenciar una hostelería de calidad, en la que seamos críticos y activos para mejorar y hacerlo bien.

ESTALELLA. Además de la hostelería, también hay que prestigiar el turismo entre los españoles. Debemos sentirnos orgullosos como los franceses. El hecho de ser campeones mundiales de una industria que todos relacionamos con la buena vida, la paz y el ocio, hay que venderse mejor, rechazar los mensajes que lanzan algunos afirmando que es un sector malo que hay que soportar porque nos da de comer y genera un empleo precario. También desde la educación, para que los niños sepan que este negocio tiene recorrido y se puede crecer si uno se forma.

SANCHIZ. La Administración debe tener clara la importancia del turismo, ya que ahora no es una prioridad para los que nos gobiernan. En los presupuestos anuales no hay casi asignación económica para la promoción del turismo.

YZUEL. Tienes razón, Susana. Somos un colectivo que no molesta a las instituciones y genera mucho dinero sin apenas quejarse. No invierten en nosotros.

Emilio Gallego: “En nuestro sector, aportamos mucho y no solo al PIB nacional, sino a otros sectores y a la sociedad”

FIGUEROLA. En este sentido, es necesario dejar de politizar y de frivolizar con el sector. Las economías productivas son las que sostienen el sistema social. El turismo, siendo uno de los principales motores económicos de España, es una ayuda para el sistema. Por ello sería necesaria una mayor colaboración entre empresa y Administración. Por ejemplo, en asuntos como la política de visados, hay mucho que mejorar.

CHIAS. Es que hay que analizar bien lo que tenemos entre manos. Una cosa es lo que piensa un gestor político y otra muy distinta, la realidad. Por ejemplo, nosotros tenemos un conflicto con el ayuntamiento de la ciudad condal por las terrazas de los bares. Un estudio de la Universidad de Barcelona afirma que en el 78,2% de los casos, la ocupación de las terrazas la protagonizan los habitantes de la ciudad y no los turistas. Lo he trasladado al consistorio de Ada Colau, para que cambien de política; mantener las terrazas es dar servicio a 8 de cada 10 ciudadanos que pagan y votan. Con esto quiero decir que no se debe actuar por intuición, sino manejando datos y estudiando a fondo los problemas, para no cometer errores.

CHAGUACEDA. Efectivamente, debemos tener clara la importancia social de vuestro sector. No hay nada más triste que una calle sin un bar. Cuando cierran los negocios hosteleros y los kioscos siento que la vida decae.

GALLEGO. El maridaje de turismo con el resto de actividades económicas es muy positivo. La hostelería, sin turismo, es un 30% menos productiva. Pero también hay otras actividades que mejoran su perspectiva y su reconocimiento gracias al turismo. Por ejemplo: la industria agroalimentaria puede dar a conocer sus productos en España y luego, el viajero, en su país de origen, comprarlos. Avanza la industria de la automoción con los turistas que utilizan estos vehículos en nuestro país. Y también la moda y los vinos, etc. Aportamos mucho, no sólo al PIB nacional, sino a la sociedad. Hay que poner en valor el atractivo de cada negocio de hostelería y turismo para mantener nuestra economía y nuestra sociedad. ■