El manifiesto de Palencia

José María Rubio Presidente FEHR

Los empresarios de hostelería hemos dejado nuestros negocios y nos hemos concentrado aquí, para denunciar públicamente que la prohibición total de fumar en los establecimientos de hostelería nos está arruinando y que no vamos a quedarnos de brazos cruzados viendo cómo nuestras pérdidas aumentan día tras día, sin que el Gobierno y los Partidos Políticos que nos han impuesto esta ley hagan nada.
Esta situación es insoportable. Y por eso pedimos que el Gobierno y los Partidos Políticos pongan en marcha la iniciativa legislativa que corresponda para suspender con carácter inmediato la aplicación de la ley antitabaco.
Cuando la ex ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, se dirigió, en abril de 2010, a los Grupos Políticos pidiéndoles que modificasen la ley del tabaco para imponer la prohibición total, les dijo que ésta no tendría ningún impacto económico relevante. A nosotros, los hosteleros, nos aseguró que el único impacto de la prohibición total sería el aumento del número de clientes y el aumento del negocio.
Parapetados tras esta afirmación categórica, el Ministerio de Sanidad, el Gobierno y el Partido Socialista despreciaron las previsiones que los hosteleros habíamos hecho sobre el impacto de la prohibición total en nuestros negocios y se negaron a realizar el estudio de impacto económico que le pedíamos los empresarios hosteleros y la propia CEOE.
Con una obcecación y una irresponsabilidad absolutamente incomprensibles, el Gobierno y el Partido Socialista rechazaron nuestras peticiones de que se tuviera en cuenta el hecho de que la hostelería está atravesando, por la crisis económica, el momento más difícil de los últimos 50 años.
Rechazaron también la propuesta que hicimos para que en la modificación de la ley del tabaco se permitiera la excepción de pequeñas zonas para fumar en los establecimientos de hostelería, como se había hecho en 23 de los 27 países de la Unión Europea.
Esta propuesta de los hosteleros, que fue asumida y defendida por el Grupo Popular, habría permitido una ley de consenso político, como fue la aprobada en 2005, de mucho mayor consenso social y una ley con un coste económico muy inferior al que actualmente estamos pagando.
Frente a las leyes de la mayoría de la Unión Europea y un mayor consenso social y político, el Gobierno y el Partido Socialista prefirieron el órdago a la grande del radicalismo prohibicionista que sólo se había impuesto en Chipre, Irlanda y Reino Unido.
Y además nos mintieron.
Nos mintieron al decirnos que la inmensa mayoría de los países de la Unión Europea habían adoptado la prohibición total, cuando la realidad era justamente al revés, que la mayoría había rechazado la prohibición total.
Nos mintieron al decirnos que la Comisión de la Unión Europea iba a imponer por Directiva, en 2012, la prohibición en todos los países miembros.
Nos mintió la ministra al decirnos que iban a seguir permitiendo la venta de tabaco en todos los establecimientos de hostelería con el único fin de compensarnos de unas posibles pérdidas (que por otro lado decía que en absoluto íbamos a tener).
Detrás de esta mentira de la ministra, se escondía la verdad del principal motivo de esta decisión, y es que el bolsillo del Estado no perdiese los sustanciosos ingresos que obtiene con la venta del tabaco. Frente a los 15 céntimos que el hostelero percibe por la venta de una cajetilla de cigarrillos, el Estado se embolsa casi 3 euros, ¿quién es aquí el principal beneficiario?
Y que no nos vengan con que han hecho esta ley tan drástica pensando en los ciudadanos. Suecia Finlandia, Dinamarca, Holanda, Francia, Italia, Francia, Alemania, Luxemburgo, Bélgica y 13 países más de la Unión Europea tienen leyes en las que han sabido compatibilizar la salud y la economía de sus ciudadanos, no hay prohibición total.
¿A todos estos países no les preocupa la salud de sus ciudadanos ?
¡¡ Basta ya de engaños ¡¡
A los ministros del Gobierno, a los altos cargos del Ministerio de Sanidad y a los políticos que han aprobado esta ley, no les han preocupado las pérdidas que ésta iba a ocasionar y que está ocasionando ya a los hosteleros, porque ellos no iban a pagarlas de sus bolsillos. Seguirían y siguen cobrando sus sueldos y dietas. No les importan nuestras pérdidas, pero a nosotros y a nuestras familias sí, y por eso estamos aquí.
A pesar de que lo pedimos con reiteración, no conseguimos que el Ministerio de Economía aceptase la realización por el propio Gobierno de un estudio económico sobre los efectos económicos que esta ley podía acarrear al sector. No interesaba hacerlo, y por ello la ley se tramitó como una proposición de ley y no como un proyecto de ley, que les hubiera obligado a realizar ese estudio, y se hubieran visto las consecuencias económicas que ahora estamos sufriendo.
Frente a la mentira exigimos el rigor y la verdad.
Frente al irresponsable prohibicionismo radical exigimos sensatez.
Por eso, pedimos al Gobierno, al Partido Socialista y al resto de los Grupos Políticos que se ponga punto final a esta ruina.
Que se suspenda de inmediato la aplicación de la ley y que se arbitren formas de restricción del consumo de tabaco que, como se ha hecho en la mayoría de los países europeos, dan solución eficaz a la protección de los menores, a la protección de la salud de los trabajadores y al derecho a tener espacios libres de humo más que suficientes en todos los establecimientos hosteleros.
Hoy, aquí, los hosteleros repetimos lo que ya venimos diciendo por toda España:
No a la prohibición total que nos arruina,
Sí a la salud de los trabajadores,
Sí a los derechos de los no fumadores.
Y sobre todo, NO A ESTA LEY ANTIHOSTELERIA
José María Rubio
Presidente FEHR

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