Petición a Su Majestad

Pilar Carbonell Raya Presidenta de Restauració de Mallorca

Le escribo desde la gratitud, la afinidad y el respeto, con la plena certeza de que los restauradores mallorquines nos sabremos entendidos y comprendidos por Su Majestad, y de que podemos compartir con Vd. y con la Corona de España nuestros retos.

Convendrá con todos nosotros, en que la gastronomía mallorquina es tan rica como desconocida. A pesar de la variedad, exquisitez y singularidad de los platos que tenemos, no hemos conseguido aún crear íconos, como lo han hecho los andaluces con el gazpacho, los valencianos con la paella, o los asturianos con la fabada…

Para nosotros los mallorquines, nuestros productos, por su calidad; y nuestra gastronomía, por su riqueza, son dos de los valores que distinguen y diferencian positivamente nuestro destino turístico, y hoy sentimos la urgente necesidad de ponerlos en la palestra, en estos momentos en los que existe tanta competitividad en el mercado turístico, en general, y en el entorno mediterráneo, en particular.

Por este motivo, en cada visitante ilustre que llega a Mallorca vemos nosotros una gran oportunidad para conquistar su paladar con nuestros sabores, con la certeza de que si conocen nuestros productos y nuestra gastronomía se convertirán en sus prescriptores.

En este sentido, hemos visto en la visita de la primera dama de Estados Unidos una oportunidad perdida. Agradecemos sinceramente que el tumbet haya sido integrado al Menú del cual disfrutaron la Señora Michelle Obama y su hija, pero nos hubiera gustado que en vez de un gazpacho andaluz, unas supremas de rodaballo a la plancha, unos escalopines de ternera a la mostaza, un arroz oriental salteado con setas… ellas se llevaran en el recuerdo, algunos de los inolvidables sabores de esta tierra y de este mar, a través de platos como la coca de trampó, el frito marinero, la caldereta de marisco mediterráneo, la serviola a la mallorquina, la lechona asada con salsa de granada y patató; una degustación de ensaimada o gató con helado de almendra…
y también que hubieran degustado los maravillosos y diferentes vinos de nuestra isla.

Le escribo con la gratitud manifiesta y el cariño que sentimos por Su Majestad y por la Familia Real, todos los mallorquines que valoramos como un hecho histórico verdaderamente afortunado el que usted pase sus vacaciones entre nosotros.

El objetivo de este mensaje, no es otro que desear compartir con Usted y con la Casa Real, uno de los grandes retos del sector restauración de esta Isla: darle a la gastronomía mallorquina el prestigio que merece en el mundo; y para conseguirlo, reconocemos que las mesas del Palacio de Marivent y del Palacio de la Almudaina son dos grandes oportunidades estratégicas.

Con el debido respeto, colocamos sobre su mesa la petición de compartir con todos nosotros este exquisito reto.

Pilar Carbonell Raya
Presidenta de Restauració de Mallorca

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