Contra la subida del IVA

José María Rubio Presidente FEHR

El 1 de julio, si no hay rectificación por parte del Gobierno, entrará en vigor el aumento del IVA. El tipo general de IVA sufrirá una subida de dos puntos, pasando del 16 % al 18%, y en lo que se refiere a la actividad de hostelería, se concretará en el incremento de un punto, pasando del actual 7% al 8%.

La fecha de comienzo de aplicación de esta subida fiscal se fijó en el inicio del segundo semestre de 2010, porque se pensaba que para esa fecha habría comenzado ya la recuperación de la economía y la evolución del PIB se habría situado ya por encima de cero. Pero eso está aún por ver y la recuperación de la actividad hostelera no parece que esté tan al alcance de la mano.

En esta situación son muchas las voces –y algunas de ellas muy autorizadas– que están advirtiendo que la recuperación de la economía española se está produciendo de forma muy débil y con un notable retraso respecto a la de los principales países de la Unión Europa y que, en ese contexto, el incremento del IVA va a suponer un obstáculo de muy graves consecuencias.

Los empresarios hosteleros estamos también muy preocupados por el impacto negativo de la subida del IVA en la ya muy precaria situación del sector y FEHR ha dirigido un escrito en este sentido a la Vicepresidenta económica del Gobierno, pidiendo que se reconsidere el incremento del IVA y que, al menos, se aplace en tanto persista la crisis actual.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, las empresas de restauración sufrieron a lo largo de 2009 una caída media de ventas del 7,5 % con relación al ejercicio de 2008, año en el que también se habían producido caídas de actividad. Pero, pese a su gravedad, esa media estadística de caída de ventas no refleja bien lo que las empresas están padeciendo. Algunas grandes cadenas de restauración están manteniendo el nivel de sus ventas, pero a costa de un fuerte incremento de los gastos en publicidad y de una política de ajuste de precios que tienen inevitables consecuencias en sus cuentas de explotación. Al mismo tiempo, importantes segmentos empresariales del sector, como restaurantes de medio/alto nivel, establecimientos de ocio nocturno y muchos miles de pequeños negocios familiares están sufriendo caídas de facturación que superan el 20%.

El incremento de un punto en el tipo de IVA en un contexto de crecimiento podría asumirse con relativa facilidad por empresas y consumidores. Pero en un momento de profunda crisis, como el actual, en el que unas y otros están al límite, ese incremento resultará gravemente perjudicial para las empresas, tanto si asumen ellas mismas el incremento, porque empeorará aún más sus cuentas de explotación, como si lo repercuten en el precio, porque provocará una mayor caída de la demanda.

Contrasta la subida del IVA en España con la bajada de ese impuesto en Francia donde en julio de 2009 se redujo el IVA de los restaurantes, bajándolo de un 19,6% a un 5,5%. Esto deja aún más en evidencia la pérdida de competitividad que la subida del IVA va a provocar en la hostelería y el turismo españoles. Estos son una de las locomotoras de las que se espera que tiren de la economía, pero en vez de aligerar su carga para darles más fuerza y facilitar su cometido, se mete un palo en sus ruedas.

José María Rubio
Presidente FEHR

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