Europa ¿para qué?

Emilio Gallego Zuazo Secretario General FEHR

A estas alturas ¿Quién no sabe que España presidirá la Unión Europea en el primer semestre de 2010?. Efectivamente es muy difícil no saberlo, de igual manera que se están generando expectativas que seguramente no será posible cumplir. Es esta la primera presidencia de turno que se desarrollará con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que ha reformado el funcionamiento de diferentes órganos de la Unión y que hará convivir la presidencia semestral con el nuevo presidente permanente. Lo que si se ha conseguido es colocar el asunto en el centro del debate, con lo que el conjunto de la opinión pública podrá acceder con más facilidad a la creciente diversidad de temas que hoy nos vienen dados, o en gran medida condicionados, por el hacer de las diferentes instituciones europeas. Y efectivamente cabe preguntarse para qué sirve hoy la Unión Europea, y en un plano general podemos responder que para conseguir un marco de seguridad y estabilidad en las actividades de los ciudadanos, las empresas y los estados que formamos parte de ella. Desde una perspectiva más cercana de ciudadanos y empresas, y dentro del sector que nos ocupa, la hostelería, podemos destacar numerosos asuntos en la agenda que nos afectarán de manera trascendental y que se “cocinan” en Europa. Uno de los temas que más nos preocupa es la reforma del reglamento sobre seguridad alimentaria, y la manera en la que hacer compatible una información más especializada a nuestros clientes sobre cuestiones como los componentes alimentarios susceptibles de producir las alergias más comunes, y no complicar, y encarecer la actividad diaria de cientos de miles de pequeñas, medianas y grandes empresas de restauración que cumplen con un servicio público de primera calidad. Otro tema es la manera en que los europeos nos relacionamos con el alcohol, su presencia en alimentos y bebidas como el vino, la cerveza y los licores, forma parte de la totalidad y diversidad de las culturas europeas, y un tratamiento maniqueo no puede convertirlo en el enemigo público número uno, atacando las esencias de nuestra cultura, tradición, identidad, economía, paisaje, y modo de vida. Por ello debemos abordar los problemas que produce su consumo indebido como es el caso del botellón, el consumo de menores o su vinculación con accidentes de tráfico de manera especializada y concreta y aquí iniciativas como “Alcohol Fórum” a nivel europeo tienen mucho que decir. La reducción de impuestos y la reducción del IVA en hostelería es otro de los temas fundamentales para la mejora de nuestra posición competitiva con países turísticos emergentes. El combate contra la economía sumergida, la competencia desleal y el fraude que suponen los formatos de economía irregular o trabajo no declarado están también en diferentes directivas hoy en preparación, esperemos que produzcan resultados concretos y positivos y no más complicaciones, burocracia y costes para los empresarios cumplidores de la ley. La entrada en vigor de la Directiva de Servicios, debería suponer una carrera hacia la liberalización, simplificación y abaratamiento de numerosos procedimientos administrativos que hoy son complejos y confusos, suponiendo un sobrecoste en tiempo y en dinero para el desarrollo de numerosas actividades empresariales entre las que está la hostelería y colocando a numerosas actividades y empresas en un marco de inseguridad jurídica y arbitrariedad que la Unión Europea no puede permitir. La mejora continua de la calidad de nuestros servicios y establecimientos, la clarificación de los sistemas de clasificación, la mejora de la formación y la movilidad de los profesionales, o la necesidad de mejorar e integrar los servicios consulares para la gestión de visados turísticos, son temas que también se determinan en gran medida en Europa y dan cada uno ellos nos solo para un artículo sino para un libro blanco. Finalizaré destacando que es muy importante el esfuerzo que las organizaciones españolas estamos haciendo en Europa para estar atentos a todo lo que desde allí se genera y afecta a la hostelería y el turismo, en la defensa de los legítimos intereses de las 370.000 empresas y los más de 1.400.000 empleos, deseando suerte para el ejercicio de la presidencia semestral y pidiendo a los políticos españoles y sus diferentes administraciones que lo que en Europa se “cocina” aquí se “emplate” bien.

Emilio Gallego Zuazo
Secretario General FEHR

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