Ángel Gago, Secr. Gral Ejecutivo de la Federación de Hostelería del País Vasco: “Pediremos con nuestro voto una reforma del Código Penal”

P- La Federación de Hostelería del País Vasco vuelve a pedir que termine la inseguridad ciudadana. ¿Es un ultimátum para políticos y jueces?
R- Entiendo que es un ‘Basta Ya’ no sólo de nuestra asociación, sino de parte de todos los comerciantes y ciudadanos. Quizás nosotros tenemos una mayor capacidad de organización para realizar campañas de este tipo que penetren en la sociedad, pero no es un tema que afecte sólo a la hostelería. Pedimos que mejore el Código Penal y que se impliquen los poderes judicial y legislativo.

P- En la carta que han remitido a los Diputados les avisan de que, en campaña, les van a pedir que se posicionen sobre el Código Penal, y también proponen otras líneas de actuación más efectivas que la ‘mera recogida de firmas entre autónomos y asalariados’. ¿Qué medidas llevarán a cabo?
R- Hace años hicimos la primera campaña, un precedente de la que acabamos de presentar. Se llamaba “Estamos hartos de tanta delincuencia (1)”. Recogimos más de doscientas mil firmas, que imagino no provocaron más que sonrisas en los dos poderes: Deben estar guardadas en algún desván del Parlamento. Nos costó algo más 100.000 euros la campaña. Esta vez, invertiremos ese dinero en dar donde verdaderamente duela: desarrollar una campaña, divulgando y comentando las propuestas que haya hecho cada grupo político para reformar el Código Penal vigente; y nos comprometemos a hacerlo en la próxima campaña electoral. Conteste lo que conteste cada partido lo divulgaremos entre no menos de 80.000 familias en el País, además de pedir la solidaridad de los compañeros de las más de 70 asociaciones de la FEHR en España, para que el mensaje llegue a cientos de miles: lo que más vale en esta sociedad no es una firma, sino un voto.

P- En el escrito que han presentado, detallan las reformas del sistema penal español desde hace 28 años. ¿Consideran que han sido oportunidades perdidas?
R- Bueno, a las pruebas me remito. Este miércoles conocimos la detención de una persona que cometió su delito número 43. ¿Algún político o juez se ha puesto rojo o ha sentido vergüenza por casos como este? ¿Se van a plantear hacer algo para evitar que continúe la reincidencia en el delito? Si nuestros parlamentarios no piensan en eso, es que su sensibilidad está muy alejada de la nuestra, del resto de ciudadanos.

P- ¿Pueden hacer algo más los jueces con las leyes actuales?
R- Con los jueces me tengo que morder la lengua. Lo de acatar y respetar sus sentencias me sobrepasa. En la empresa privada, si cometo errores, mi superior me rectificará una o varias veces hasta que, al final, me despida. Si falta la productividad, también me iré a la calle. Si mis actos llevan a perjuicios en la empresa, traerá consecuencias para mí, y puedo acabar en la cola del INEM: lamento que los jueces, una vez cogen plaza, estén colocados eternamente y no sufran consecuencias profesionales por su dejadez, productividad , vigencia de criterios y pasividad ante lo que está ocurriendo.
Hay algo más. Haciéndome eco de lo que escucho a menudo en mi despacho, la pena que muchos sufrimos es que cada uno de los delitos de violación, robo, agresión a veces gratuita que soportamos, no estén pasando a los que administran justicia y sus propias familias, para ver si así cogen sensibilidad y visualizan la ley existente de otra forma. Y los que tienen que cambiarla, que la reformen. Yo he perdido toda esperanza en el poder judicial, motivo por el que nos dirigimos al poder legislativo, que desde luego puede hacer algo, adaptando la ley a las nuevas necesidades y evitando interpretaciones de jueces que permiten sentencias hilarantes, si no fuera por lo tristes que son.