Luciano Alonso, Consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía: “Los chiringuitos de playa son una seña de identidad. Nadie entendería el litoral andaluz sin estos establecimientos”

P- ¿Cómo afectará la Ley de Costas entre los chiringuitos de las playas andaluzas? ¿Cómo van las negociaciones entre todos los colectivos?
R- Encontraremos una solución satisfactoria. Yo respaldo los chiringuitos de playa porque aportan singularidad a la oferta del destino, son una seña de identidad y garantizan la actividad turística todo el año en zonas de alta estacionalidad. La Administración central ya pactó en Huelva, Almería, Granada o Málaga capital, y ahora hay que negociar con el resto. Recordemos que con la Ley de Costas de 1988 cerraron el 50% de las instalaciones y que las que existen cumplen con esa normativa. Además de pagar tasas, han modernizado sus negocios.

P- ¿Cree que el Ministerio aplicará moratorias para que se adapten?
R- No creo que haga falta a corto plazo. Sí que habrá que tramitar nuevas concesiones, ya que muchas han vencido. Hay que buscar una solución y reordenar el sector. La Junta, los ayuntamientos costeros y los empresarios coincidimos en que se tienen que cumplir una serie de criterios generales como la aplicación de la normativa, el respeto al medio ambiente y al uso público de las playas o la implicación de los gobiernos locales en las concesiones.

P-¿Cuántos chiringuitos aproximadamente hay en las costas andaluzas?
R- En Andalucía hay unos 4.000 empresarios y más de 40.000 empleos directos, la mayor parte de ellos estables, ya que estamos hablando de instalaciones permanentes. Este tipo de establecimientos se da la mayoría en la provincia de Málaga, donde el carácter urbano de las playas les permite abrir durante todo el año y ser uno de los elementos fundamentales para luchar contra la estacionalidad.

P- Estos locales generan unos 500 millones de euros en ingresos, además de ser una tradición de nuestras playas. ¿Es posible recoger esto en la aplicación de la Ley de Costas?
R- Es que nadie, ni residentes, ni turistas, entenderían al litoral andaluz sin estos establecimientos, que contribuyen, en buena parte, a que cada año nos visiten más de 15 millones de turistas de sol y playa. En la Junta priorizamos concesiones a largo plazo, para mayor seguridad jurídica de los empresarios que invierten para conseguir excelencia y calidad. Defendemos que son establecimientos de servicio turístico.

P- La ministra afirma que en Málaga tendrán que estudiar los casos uno a uno. ¿Llegaremos a tiempo este verano para cerrar el asunto?
R- El Gobierno central aceptó nuestra propuesta de crear una mesa negociadora para desbloquear el problema donde tengan presencia la Administración central, empresarios, Medio Ambiente y Turismo. Estamos trabajando y creo que se va a alcanzar un acuerdo satisfactorio. En provincias como Almería, Huelva, Granada o Málaga capital ya se ha alcanzado un consenso y esto nos anima a ser optimistas.

P- ¿Es viable que los chiringuitos sigan en la arena y se reformen?
R- Sí. El principal escollo es su ubicación. Fuera de la arena serían locales genéricos, con otra demanda y regidos por una norma distinta. Los empresarios de playas no se oponen a que los chiringuitos se adosen a los paseos marítimos siempre que se acceda a ellos directamente desde la arena. Esta es la clave. Creo justo añadir que sus trabajadores realizan en además servicios de limpieza, primeros auxilios, puntos de encuentros de menores, asistencia de aseos públicos… con ello mantienen nuestras playas en óptimas condiciones. Y esto es de agradecer.

P- ¿Son la mayoría concesiones administrativas municipales?
R- Es difícil saberlo con precisión por la cantidad de criterios de cada provincia. En las instalaciones permanentes las concesiones se otorgan por Costas a los ayuntamientos, salvo renuncia expresa de éstos. La mayoría han sido por 15 años y con un compromiso verbal de renovación salvo incidencias graves. En Málaga capital ya se han dado siete nuevas concesiones: lo lógico sería extender esta solución a todo el litoral. Hay que dar una salida unitaria a todos estos criterios dispares para que se pueda invertir con seguridad jurídica. Los empresarios preparan sus instalaciones para que sean útiles todo el año. Es vital para desestacionalizar el sector y mantener estabilidad en el empleo.

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