Retos para una formación innovadora: Calidad y Competitividad
En el Año Europeo de la Creatividad y la Innovación, la Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo (FTFE) ha celebrado el encuentro “Retos para una formación innovadora: Calidad y Competitividad” durante los días 24 y 25 de noviembre, en la Real Fábrica de Tapices de Madrid.
Durante dos días, organizaciones empresariales y sindicales, entidades de formación y personas expertas, han debatido sobre la experiencia acumulada, tras formar durante estos últimos años a más de 4 millones de trabajadores, y los retos de futuro de la formación profesional continua, llegándose a la constatación de la existencia de un diálogo común no exento de singularidades.
Todos han destacado que el camino recorrido ha sido positivo y hay que valorizarlo. Las reformas con consenso son más eficientes que si este no se produce, aunque aquellas deben incorporar el grado de innovación necesario, que no es solo tener ideas, sino capacidad para aplicarlas.
Cuando a nivel europeo se está planteando la revisión de los acuerdos de Lisboa, con la finalidad de alcanzar el objetivo de una Europa más competitiva, aún no existe conciencia e implicación real sobre lo que significa la adecuación de las competencias profesionales al nuevo modelo productivo que ha de surgir de la crisis mundial. Una Europa más competitiva requiere nuevas competencias profesionales, junto a una nueva forma de aprender y trabajar. Si queremos cambiar el actual modelo productivo, diversificando sectores productivos y transformando sectores maduros, será necesario modificar las competencias y perfiles profesionales.
En esta situación de crisis económica y necesidad de cambio del modelo, la formación para el empleo tiene un papel esencial, porque quienes están en desempleo, son los que están padeciendo un mayor deterioro de sus competencias profesionales, todo ello al mismo tiempo que están cambiando las reglas de juego y el tablero.
En cuanto a los retos de la formación para el empleo se han destacado: 1) atender a quienes, estando en situación de desempleo o empleo, requieren apoyo de cualificación; 2) ampliar el número de participantes en formación para el empleo; 3) alcanzar mayor agilidad en la puesta en marcha de los procesos de aprendizaje; 4) promover metodologías que personalicen los aprendizajes; 5) disponer de resultados de impacto; 6) potenciar la certificación profesional y la acreditación de la experiencia; 7) desplegar la red de centros de referencia nacional como lugares de excelencia, innovación y experimentación; 8) promover organizaciones entrenadas para el cambio; 9) prestigiar y complementar las acciones de formación para el empleo; y 10) dignificar el aprendizaje en el trabajo.








