El Café(I): origen y cultivo
Origen del café
No existe constancia sobre el origen del café, por lo que hay que hacer caso a algunas de las leyendas que circulan.
Una de las más conocidas es la que habla de un jeque árabe exiliado quién se salvo del hambre en el desierto haciendo sopa con los frutos de la planta de café.
Otra leyenda más extendida sobre el origen del consumo del café es la del pastor Kaldi, quien vivió en Etiopía hace más de 1000 años. Kaldi se dio cuenta de que sus cabras se comportaban de forma muy extraña después de comer los frutos rojos de un arbusto. Kaldi contó su historia al abad de un monasterio cercano quién decidió probarlas. Hizo una infusión con agua hirviendo y algunas bayas y notó que le ayudaba a mantenerse despierto. El y otros monjes empezaron a tomar esta infusión cada noche y así no se dormían durante sus largas noches de oración. La leyenda nos cuenta que las noticias del descubrimiento se propagaron rápidamente, originando una demanda creciente para la bebida. Si bien esta historia es parte de la leyenda lo que sí es cierto es que definitivamente el café fue cultivado en los jardines de los monasterios islámicos del Yemen y hay evidencias de que los árboles de café fueron cultivados hace unos 1000 años.

Los primeros datos sobre el cultivo comercial del café se sitúan en torno al siglo XV en Etiopía, donde el café crecía de forma silvestre.
El comercio del café fue celosamente guardado por los árabes, quienes hicieron un esfuerzo para evitar que otros países adquirieran sus apreciados granos. Ellos no permitieron que sus granos de café fueran exportados a menos que hubieran sido secados al sol o cocidos en agua para evitar su posterior germinación.
Expansión por Europa
Sin embargo, algunas semillas o plántulas fueron sacadas fuera de Arabia, contrabandeadas o tomadas inadvertidamente por grupos de peregrinos en sus peregrinaciones anuales a la Meca. Un monje de India llamado Baba Budán aprovechó la peregrinación para robar la planta y llevársela a su país. Así se introdujo en la India, concretamente a la región de Mysore, aún hoy gran productora de Café.
El resultado fue que a mediados del siglo XVI el consumo del café se conoció como “el vino de Arabia”, debido a que los musulmanes, como tenían prohibido el consumo del vino, usaban el café con sus “poderes especiales” de estimulación como sustituto.
Su llegada a Europa es posterior, el primer embarque llegó a Venecia en 1615 desde Turquía y el primer Café se abrió 30 años después.
El café también llegó a Viena en 1683 justo después de que la ciudad hubiera sido sitiada por los turcos. El café fue retenido por un oficial del ejército quién, siendo la única persona allí que conocía como se usaba, pidió que los turcos dejaran sus stocks antes de la huida como pago a sus actividades de espionaje. Posteriormente, abrió una casa de café en Viena y se hizo rico.
El consumo del café se hizo popular y al final del siglo XVII había cafés en otras naciones europeas incluyendo Austria, Francia, Holanda e Inglaterra.
En España el café hace su aparición en el siglo XVIII, seguramente de la mano de los Borbones y su consumo popular aumenta rápidamente siendo Madrid la ciudad donde surgen los primeros cafés públicos, y gracias a las posesiones españolas en el continente americano, el café fue uno de nuestros productos coloniales más beneficiosos.
Expansión por el mundo
En el siglo XVII los holandeses comenzaron a cultivar café en sus colonias y Ámsterdam se convirtió en un centro de comercio del café, el cual era transportado desde Java y las Indias Holandesas Orientales. En 1714 el Alcalde de Ámsterdam regaló un árbol joven de café al rey Luis XIV quién lo mandó plantar en el Jardín Botánico de Paris. Unos esquejes de ese árbol fueron trasladadas milagrosamente (tras un gran largo y accidentado viaje en barco)y trasplantados en la caribeña isla de Martinica.
En 1777 había cerca de 18 millones de árboles de café en la isla y es probable que todos descendieran de aquel primer árbol. El café fue llevado a Centroamérica y América del Sur por misioneros, comerciantes y colonos que viajaron allí. El cultivo del café se extendió rápidamente convirtiéndose a finales del siglo XVIII en uno de los principales productos de exportación en muchas áreas tropicales y sub-tropicales.
Cultivo y variedades
En general, el cultivo del café se realiza en la zona comprendida entre los trópicos de Cáncer y Capricornio, con temperaturas entre los 15 y 25 ºC. Con buena pluviosidad y cierto sombreado, por lo menos para las variedades de mayor calidad, que eviten la pérdida de humedad del suelo y mantengan la temperatura durante la noche.
El cafetal empieza a ser productivo a los tres años, de los 5 a 6 años está en pleno rendimiento, con una vida aproximada de 20 años. Dependiendo de la variedad y la zona de cultivo, el cafeto puede dar dos cosechas al año.
Existen principalmente dos variedades de plantas, de las que a su vez existen tipologías:

El clima, tipo de suelo, altura de los cultivos, etc., tienen una importancia determinante en el desarrollo y maduración de la semilla. Así, a veces observamos como existen diferencias apreciables en cafés de la misma variedad y producidos en la misma región. En las partes más altas de las zonas productoras, la maduración suele ser más lenta, ofreciendo, en términos generales, cafés más aromáticos y completos.








